jueves, 12 de febrero de 2015

Dulces batidos☕

Me trajo el batido y le di las gracias. Él me contestó "de nada" con una sonrisa perfecta.
Hablamos casi una hora, primero sobre los estudios. Carlos, así se llamaba, era estudiante de ingeniería de caminos en una facultad más o menos cercana a la mía. Era natural de Inglaterra pero llevaba en Nueva york dos años desde que empezó la carrera. Me presenté y le hablé de mi afición a la música.
-¿Y que instrumento tocas? -me preguntó
-La guitarra y el piano, a veces hago algún coro.
-¿En serio? -me miró incrédulo- toco en un grupo de rock con algunos amigos los sábados por la tarde. En un mes tocaremos por primera vez en una pequeña cafeterìa.  No es mucho, pero así empezaron los Beatles en The Cavern. ¿Quieres venir un día a probar?
- ¡Me haría mucha ilusión! Siempre quise  hacer algo así.
Me sonrió y me dio su whatsapp y la dirección de la cafetería.
Se despidió de mi, se tenía que ir por que tenía clase de tarde.
Acabé mi batido y me fui.

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